jueves, 5 de noviembre de 2009

Ironías...

y es tan frecuente como extrano, si no puede hacerte daño no te hará feliz...

jueves, 29 de octubre de 2009

Divagaciones nocturnas... 01:11


Hace un rato recibí un mensaje que me deseaba buenas noches y dulces sueños, si es que aún lograba creer en los sueños. Creo en los sueños, es el único momento del día en el que las cosas salen tal y como yo quiero. Creo en los sueños que se hacen realidad, pero también se que el hecho de que esto ocurra depende solo de ti, y es que como dice el refrán, “el que algo quiere, algo le cuesta”.
Mi loca cabeza, guiada por un sin fin de indicios condimentados por incontrolables celos ha creado un millón de monstruos del tamaño del “Brother” del anuncio y el problema es que como dicen el spot, “lo que pasa con los monstruos es que crecen, y crece, y crecen…” Y con su aumento de tamaño mis sueños se modifican. Bueno, eso cuando puedo disfrutar de ellos, porque mi tan adorado insomnio ha vuelto a mi vida y amenaza con instalarse.
Cuando ves las cosas sólo como las quieres ver surge un conflicto fundamental, en la mayor parte de las situaciones el imaginario cobra el papel protagonista, y aunque la razón luche por hacer llegar la claridad, no tiene nada que hacer.
Mas sexo y menos Nueva York es el título del libro que me estoy leyendo ahora, o intentando leer, y mi nuevo sueño. Quiero ver al género masculino como SEXO masculino, y no como un posible futuro marido o padre de mis hijos, porque visto lo visto, o lo que yo quiero ver, es evidente que mi criterio a la hora de elegir pareja deja bastante que desear. Ya no creo en cuentos de hadas, ni en los cuentos de calleja, ni en sus cuentos, simplemente asiento y espero un detonante para mi ira acumulada, o el retorno de mi antigua yo que no se lo hubiera pensado dos veces ante tanta tontería y ya le hubiera dado una patada en el culo al más típico Casanova. Pero los restos de mis sueños iniciales está aún ahí compartiendo escenario con los actuales, bastante más realistas aunque probablemente igual de equivocados. Y es que los sueños, con el paso del tiempo pueden pasar a ser persecutorias pesadillas.
Estoy loca y lo se, de hecho cada día estoy más segura de ello, pero no se puede hacer nada. Cuando estás en el paro y sin otra cosa mejor que hacer que pensar, después de años de distracciones, hasta el más mínimo detalle que en cualquier otro momento de tu vida hubiera pasado desapercibido , resulta minuciosamente analizado y sometido a un riguroso estudio alcanzando los niveles de causante de monstruos.
Y todo esto es un grito de AUXILIO, o encuentro algo que hacer pronto, o mis próximos escritos comenzarán a analizar el comportamiento de la gente en los ascensores, quizás sea una buena idea… lástima que vivo en un segundo!

lunes, 26 de octubre de 2009

S.O.S

Hoy escribo porque estoy en crisis existencial... necesito una pista, una señal, una visión objetiva que me diga que me estoy dando de bruces con la realidad o que por el contrario con lo que me choco es con una escapatoria a una situación que no controlo. Dos hombres con un mismo destino o dos hombres que para muchos se parecen y que me impiden ver con claridad. Un novio que desaparece demasiado a menudo y un amigo con el que siempre he mantenido una distancia de seguridad conociendo mis debilidades se cruzan en mi camino y me hacen la cabeza un lío.
Se admiten consejos y sugerencias... ¿Alguien tiene una pista?

viernes, 16 de octubre de 2009

Entre berenjenas anda el juego...


He comenzado a leerme un libro políticamente incorrecto y la verdad es que, aunque hay momentos en los que leerlo en público me resulta un poco incómodo, me está gustando. Hablar de las relaciones sexuales en todas sus modalidades desde el punto de vista de una mujer que no tiene miedo ni vergüenza de expresar y realizar todas sus fantasías y curiosidades resulta esperanzador. Cuando le comenté a una amiga que me había comprado este libro me dijo que ella había estado el día de antes en una librería y al verlo se acordó de mi. No se si será porque hablo mucho de sexo o porque mi vida sentimental ultimamente da para todo un guión cinematográfico, pero la verdad es que según voy avanzando en las páginas del libro más orgullosa me siento de que, aunque sea solo un poquito, me represente.

Una página nueva, una aventura nueva y una idea nueva que se me ocurre a mi, y por cada idea una duda más sobre mi pareja actual, y así continuamente y volvemos a empezar. Sexo individual, en pareja, en trio, en cuarteto... alcohol, drogas, dulces, tabaco... vibradores, pañuelos, lubricantes... nos presenta todo un abanico de posibilidades en un mundo de libertinaje y perversión en el que, como no, los desengaños amorosos son la causa que empuja al descontrol y a la locura, temporal para algunas, permanente para la que a base de descalabros ya no recupra la razón.

El libro comienza con una cita en la que que ella cuenta que está asistiendo a lecciones para hacer bien una mamada, y para ello se ha pasado toda la tarde jugando con una berenjena, y digo yo, ¿estas cosas existiran de verdad? porque a mi el hecho en si de aprender a hacer una buena mamada no me interesa, más que nada porque no dudo de mi capacidad actual para hacer disfrutar, pero yo pagaría por ver una clase llena de hombres y mujeres jugando a dar placer a tan colorida hortaliza. Y ahora que os habeis hecho la idea mental, os dejo que yo tengo que seguir con mi entretenida lectura que como dicen que nunca te acostaras sin saber una cosa más...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Revolver...

Hace mucho que no escribo, no se si por falta de aventuras, por falta de inspiración o por falta de ganas, pero hoy he decidido volver a la acción, y para celebrarlo os relato lo maravilloso de ir a un concierto, ponerse junto al escenario y vivir hasta la última nota de una melodía al cien por cien. Tengo que deciros que nunca había ido a ver un concierto de Revolver. La verdad es que yo en los conciertos, sea quien sea el artista, me emociono bastante, pero este fue diferente. Estaba la cercanía con la que hablaba, lo íntimo de su actitud, la fuerza y el entusiasmo con los que cantaba cada uno de sus temas incluso cuando la lluvia mostraba su interés por participar del espectáculo, las historias con las que amenizaba la noche y por supuesto la letra de unas canciones que no tienen desperdicio. Revolver ha sido mi inspiración, quien ha metido de nuevo las ganas de escribir en mi cuerpo, así que hoy le dedico mi blog a él, y a vosotros espero que os entren ganas de escucharlo. Hasta pronto corazones.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Imaginando...


Jueves 13 de Agosto. Una joven se sienta en el regional de las 14:33 con destino amigos y familia que desde hace meses no ve. Un mensaje recibido justo antes de sentarse en su asiento le ha hecho fruncir un poco el ceño. El tren es silencioso, limpio, tranquilo… nada que ver con los que habitualmente tenía que coger en Italia. Un joven a su izquierda duerme mientras escucha música, ayudarle a subir la maleta lo ha dejado agotado. Por la ventana se divisan los áridos paisajes de la mancha en verano, campos amarillos en los que de vez en cuando se divisa una pequeña formación boscosa. Arena y siembra son la alfombra que cubre el suelo a sus pasos. En el cielo el sol lucha por salir aunque las nubes se atraviesan en su camino impidiendo que los rayos den el calor propio del mes de Agosto. El revisor amable le regala una sonrisa acompañada del tradicional saludo que le augura unas buenas tardes.
Es su primer viaje en tren después de su vuelta a España y la nostalgia le hace recordar las largas horas pasadas en cabinas pequeñas con las rodillas pegadas a las rodillas del ocupante sentado de frente a ella, el calor de la tarde, el frio de primera hora de la mañana, las interminables paradas en la estación de Napoles… los siempre entretenidos viajes en tren que la llevaban de Salerno a Roma y viceversa. Unas veces viajaba sola, otras con amigas, unas veces viajaba para quedarse, otras simplemente le pillaba de paso, pero siempre terminaba conociendo una persona nueva que le hacía más ameno el viaje.
En los trenes españoles es más difícil entablar conversación con cualquier extraño que parezca igual de aburrido que ella. Todos miran al frente, todos se dan la espalda y por lo general todos se aíslan del mundo con la música que previamente han metido en sus móviles y reproductores. Ella, después de terminar de leer un libro que había adquirido en una pequeña librería en Vicenza en una excursión con amigos, saca un cuaderno, recuerda un juego que una buena amiga le había enseñado, simplemente tiene que imaginar que ocurre en la vida de cada uno de los viajantes que como ella esperan que el trayecto se haga lo mas corto posible, y comienza a escribir. Primero describe lo que percibe a simple vista, rasgos físicos, vestuario, postura… después continua con lo que estos rasgos dicen de cada uno de ellos. Pero el juego termina pronto, es muy difícil ver la cara de sus compañeros de vagón y la gente comienza a mirarla de manera extraña al verla moverse continuamente y levantarse en busca de un nuevo personaje por descubrir.
Al final decide seguir el ejemplo de todos los demás y se deja envolver por la música, una música que también le lleva a imaginar, la transporta al pasado, revive en ella sensaciones que había dejado perdidas en el olvido. Cierra los ojos y vuelve a vivir lo vivido. Se ha convertido, sin quererlo, en la protagonista de un viaje hacia el reencuentro, en todos los sentidos.

martes, 11 de agosto de 2009

Calles vacías...


Primeros días en la Madrid. Primeras prisas, primeros autobuses, metros y taxis. De vuelta a las compras, a los cafés que duran dos horas, a la locura de una ciudad que a pesar de ser enorme a mí me parece vacía. El mar parece ser ya algo muy lejano, aunque sigue siendo una de las cosas que más echo de menos.

Llevo gafas de sol a pesar de que a ciertas horas aquí nadie las lleva. Hablo en italiano a conductores de autobuses, dependientes, medicos… cruzo sin mirar y busco en las tiendas algo morado que ponerme, este color aquí parece estar pasado de moda. Dar dos besos al saludar se ha convertido en una autentica odisea, y la distancia mas corta hacia cualquier sitio me lleva al menos quince minutos de paseo.

Vuelvo a caminar sola por la calle sin mirar a nadie, sin saludar a nadie, no hay nadie a quien saludar, aislada del mundo con mi mp4 a todo volumen escuchando música italiana, la banda sonora de mi año erasmus. Ayer puse la televisión y me sorprendió con una versión en español de una de mis canciones favoritas en Italia, y sin quererlo, ese tema que tanto significaba perdió gran parte de su magia.

Desde Salerno me llegan mensajes y llamadas diariamente que me recuerdan que gran parte de mi vida se ha quedado allí. No deshago las maletas, para mi esto son sólo una vacaciones.

Soy una extrangera en mi ciudad.