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lunes, 17 de febrero de 2014

¿Os cuento un cuento?


Claustrofobia, tengo claustrofobia... pánico total y absoluto ante la posibilidad de quedarse encerrado en algún lugar. Yo tengo una variante de esta fobia, en lugar de quedarse encerrado en algún lugar, mi pánico surge ante la posibilidad de encerrarme en una relación, al menos cuando te ves metida en una relación después de tomarte unas cañas de domingo con un tío que has conocido 5 minutos antes de salir de la discoteca el sábado.

Una cosa es que yo no quiera que los tíos me utilicen como un "clinex", y otra que de repente no haya un mundo más allá de mí para ellos. Sólo pido lo normal, el paso a paso, el conocerse, la magia de mirar el móvil y encontrarse un sms, el tener ganas de quedar, el descubrirse mutuamente... Llevo toda la mañana contestando whatsapps a mi nueva conquista, que por lo visto ya no puede vivir sin mi. Me ha dicho que luego me llama, pero que no me preocupe que no me va a agobiar, ¿PERDONA?, en mi pueblo esto es agobio, a esta fase se llega después de un tiempo, cuando ya ha pasado algo más que un tonteo sin más en una discoteca y unas cañas con beso de despedida.

Hay veces que pienso que yo hubiera vivido mejor en otra época, en la época de lo subliminal, las miradas, las indirectas, el cortejo... en la época en la que la inteligencia con la que se planteaba la jugada te hacía llegar o no a la reina. Ahora es todo mucho más simple, no hay mucho de especial en la seducción. Ellos o fingen amor o lo exageran sin sentirlo o ni sienten ni padecen y a jugar. Ellas fingen no enterarse de nada, o no se enteran, o ni sienten ni padecen y a jugar. Yo ahora mismo ni siento ni padezco, pero terminaré padeciendo ansiedad por culpa de la exaltación del amor temprana de un chico que no creo que sepa muy bien cuales son las cartas que tiene que jugar para cantar veinte.

Ya se como va a terminar este cuento que aún no ha empezado, por lo que tengo dos opciones, leerme el libro por si descubro algo que no salía en la película que ya he visto, o abandonar, y de momento nunca me ha gustado dejar los libros a medias. Ya os iré contando que pasa en próximos capítulos.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Abierta la caja de Pandora...


EL lunes me dieron una gran noticia, tras casi 3 años de médicos, pruebas, dudas, indeterminación... el tratamiento elegido ha funcionado y he ganado por segunda vez la lucha contra la enfermedad de Castleman. Dos tumores en mi tórax causaban el pánico a mi alrededor, incluso uno de ellos se acercaba peligrosamente a mi corazón, pero ya no están, el escaner sólo muestra un corazón libre de amenazas. Han sido meses duros, pero por fin ha llegado una noticia que me hace estar mucho más feliz incluso de lo que me esperaba y que me devuelve a la vida. Así que me lío la manta a la cabeza y dejo de ser tan racional para disfrutar un poco del momento y..."Zas", he vuelto a abrir la caja de Pandora, yo solita y voluntariamente.

Ayer era el cumpleaños de mi mayor tentación y castigo y cómo no, le felicité, básicamente por educación y porque llevaba meses evitando hablarle y esta era la mejor excusa, para que nos vamos a engañar que esto solo lo leo yo. A las 11:00 del día de ayer mandaba yo un correcto sms de felicidades y a las 11:30 ya estaba capeando el temporal intentando hacerme la dura para no quedar con él pero sin resultar demasiado convincente, ya que tras varios sms de broma termino dejando marcados mis días libres de esta semana... Y es que no lo puedo evitar, pienso en él y a pesar de que es un bruto egoísta, un hombre de las cavernas, un cromañón en toda regla... en mi cara se dibuja una sonrisa porque sea como sea y haga lo que haga, lo hace como si de un juego se tratara... no le importan los problemas de la vida, se los guarda muy dentro y disfruta el momento sin pensar demasiado. Le admiro.

Así que hoy he quedado a comer con mi primer novio serio... esto no tiene que ver pero es una estrategia de defensa, si no me centro en ninguno demasiado ninguno me hace daño y yo sigo manteniendo el control. Voy a mantener una conversación agradable y divertida con mi amor "platónico" que no lo es tanto y así el miércoles el protagonista de mi novela es otro.

Que duro es esto de la semana del amor para un soltero... Feliz pre San Valentín.


martes, 21 de enero de 2014

Besando príncipes y moviendo hilos


¡Qué predecibles sois! hombres de este mundo. Cual simples marionetas, sólo hay que saber de qué hilo tirar para que levantéis el brazo y digáis aquí estoy yo. Una sonrisa, una mirada "inocente", un movimiento provocativo de abanico, un hola bien entonado o en tiempos de whats app un cambio de estado o de foto y ahí resurgís de entre las cenizas como el Ave Fenix. Y no es que nosotras seamos malas o retorcidas, es que hacéis realmente interesante el día a día.

Hoy me he levantado especialmente juguetona, no quería otro día aburrido de trabajo y he movido los hilos. No tengo mala intención y me aseguro de no hacer daño a nadie, pero es que no he cambiado tanto con el paso de los años y de vez en cuando se agradecen los juegos en los que una Barbie indefensa es rescatada por el siempre todopoderoso y masculino Action Man (los niños actuales juegan con muñecas muertas y vídeojuegos).

Y es que a esta princesa se le han quitado las ganas de aguantar príncipes maravillosos cabalgando a lomos de un bonito caballo blanco, al final. Como nos desvelan en Shrek, el príncipe es un niño de mamá que solo quiere sentirse el mejor, y el ogro es el que consigue el corazón de la princesa.

Así que mientras espero a mi ogro de buen corazón, llevaré la cabeza bien alta, no vaya a ser que se me caiga la corona entre juego y juego besando príncipes que se convierten en sapos.